Alba, Piamonte, Italia. La 96.ª Fiera Internazionale del Tartufo Bianco d’Alba arrancó el 10 de octubre y sigue hasta el 6 de diciembre de 2026. Cada sábado y domingo, el centro histórico de esta ciudad del norte de Italia abre el Mercato Mondiale, donde la trufa blanca se huele, se pesa y se compra frente a quien la sacó de la tierra. Desde Puebla la ponemos en el radar de REVX: es de esos viajes que se planean por el estómago.
Si ya la tenías en la lista, este es el año. Si no, esto es lo que tienes que saber.
Un hongo que nadie siembra
El tartufo bianco (Tuber magnatum Pico) crece bajo tierra, junto a las raíces de robles, álamos y tilos de las Langhe y el Roero. No se cultiva. Lo encuentran los trifolau, buscadores que recorren el bosque con perros entrenados para detectar el aroma.
Por eso la temporada es corta y el precio depende del clima. En 2026 la cosecha arrancó con poco producto, según HorecaNews: a los recolectores se les pagaba entre 2,500 y 3,000 euros por kilo, y en tienda se estimaban de 4,500 a 5,000 euros por kilo para el primer fin de semana. La cotización cambia cada semana; confírmala directo en el mercado.

El mercado: primero se huele
El Mercato Mondiale del Tartufo Bianco d’Alba se instala en el Cortile della Maddalena, con acceso por la piazza Falcone. Abre sábados y domingos de 9:30 a 19:30, con último acceso a las 19:00. La entrada cuesta 6 euros, incluye el MUDET, el museo de la trufa, y es gratis para menores de 15 años. Los boletos se venden en línea en ticket.fieradeltartufo.org y en taquilla.
Cada pieza pasa por una comisión de calidad antes de salir a la venta. La dinámica es simple: hueles, preguntas, se pesa en gramos y pagas. Si no vas a comprar, el recorrido vale igual.
A la mesa: tajarin, huevo y chefs
La trufa blanca se come cruda, en láminas finas sobre platos sencillos: tajarin (pasta de huevo delgada), huevo frito, risotto o carne cruda a la albese. Entre menos ingredientes, mejor se nota.
La feria suma cooking shows con chefs como Federico Gallo, Alessandro Mecca, Roberto Conti y Davide Palluda, encuentros cara a cara con cocineros, cursos de cocina en el Castello di Roddi y un brunch en el Taste Lab con el chef Luigi Taglienti. Son actividades con costo y cupo; se reservan en la web oficial.

Fechas para marcar
17 y 18 de octubre: Baccanale dei Borghi. Los barrios históricos de Alba montan tabernas con comida tradicional; el sábado desde las 18:00 y el domingo de 10:00 a 19:00. La entrada es libre y se paga lo que consumes.
25 de octubre: Festival della Bandiera, con abanderados y tambores en la piazza Risorgimento. El fin de semana del 24 y 25 concentra la agenda más cargada del mes en el calendario oficial.
8 de noviembre: Asta Mondiale del Tartufo Bianco d’Alba en el Castillo de Grinzane Cavour. Las mejores piezas de la temporada se subastan en enlace con otras ciudades del mundo y lo recaudado va a proyectos benéficos.
Langhe: el viaje completo
Alba está a 65 km de Turín, alrededor de una hora en auto. Las colinas de las Langhe, paisaje vitícola Patrimonio Mundial de la UNESCO, son tierra de Barolo y Barbaresco, y pueblos como La Morra y Barolo quedan a pocos minutos. En otoño, los viñedos cambian a rojos y ocres.
Desde México, la ruta más práctica es volar a Milán o Turín y seguir por carretera hasta Alba. Para dormir, conviene reservar con tiempo: los fines de semana de feria se llenan.

Lo que sigue
El mercado abre cada sábado y domingo hasta el 6 de diciembre. Compra la entrada y revisa el calendario en fieradeltartufo.org: hay actividades casi todos los días. Si quieres la versión más intensa, apunta al fin de semana del 24 y 25 de octubre; si quieres ver la subasta, el 8 de noviembre.
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